lunes, 6 de diciembre de 2010

El caffe se enfria, y mis párpados pesan cada vez mas. Observo la pantalla de nuevo, y sigo sin comprenderlo.

Hay un gran pesar dentro de mi, el no haber podido cambiar estas cosas por algo mas, por algo mejor; me decían, y traté y en verdad lo traté... pero  lo que decían se hacia polvo y se desvanecía cuando regresaba nuevamente a mis pensamientos.

No me importó lastimarme, no le importó, es lo mas triste de todo, que realmente se que nada de esto va hacerme feliz, que mis palabras no son mas una opción para hablar, que mis escritos ya no son algo que se puedan leer, que mi calor sea algo que simplemente sea ignorado; y duele...

Duele porque sigues lejos, duele porque no te encuentro, duele porque no hay algo mejor, porque creo en la ilusión, duele porque sé la respuesta, duele porque a pesar de todo, no me iré, no después de tanto, no después de nada, y sigue siendo cruel, sigo sin establecer lo que pasa.

Y es así como termino de nuevo, inservible, gastado, deteriorado, y olvidado, al parecer no importa mucho lo que sea de mí, no hay alguien que demuestre que lo valgo.

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